qué fuerte es esa sensación de que el cuerpo no te pertenece. que aquello que tocas no es algo estable, que se fragmenta y se rompe fácilmente. qué fuerte sentir que lo que vez en el espejo no eres tú y es otra cosa. una figura horrenda, opaca, con grietas y sin forma.

así me siento hoy.
así me siento ahora.

así me he sentido toda mi vida.
con ganas de cortar la carne y darle la forma que deseo, porque siempre llego a lo mismo. siempre la desfiguración es tanta que no me permite amar lo que soy. ahora me odio, me doy asco y me gustaría permanecer oculto años sin tener que hablar ni ver a nadie, porque me doy vergüenza y asco. principalmente me doy asco.

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