Llegar y sentarme a tu lado.
¿Cómo te llamás?
¿De dónde sos?
¿Qué hacés?
Y tantas otras cosas.
Coincidir de nuevo,
que nuestros caminos,
¡Oh de esos caminos caminados!
Tanto... tanto que caminamos juntos.
Con tu mano junto a la mía...
Entrelazadas.
Poder hablarte al oído cuando nadie nos ve.
Y sí, robarte un beso en la mejilla,
esporádicos y eternos vestigios del tiempo.
Es una lástima que esté todo tan fregado,
porque para que nos conociéramos de nuevo
tendríamos que cambiar, seguir cambiando,
pero no seríamos nosotros, no, claro que no.
Como dos extraños,
a los ojos, a los labios.
...
Hola, llegué a tu blog saltando de uno en uno, y no puede dejar de comentarte porque me encanto lo que escribiste, eso (:
ResponderEliminaresa es mejor forma de llegar a un blog interesante como este... lamentable que te encontré en el perfil de last. en fin, me gustó esto. hola (:
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