Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora.
Y ahora, ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos.
Y ahora, ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos.
Porque ayer no lo hicimos, porque mañana es tarde. Ahora.
Porque aparecés en cada rincón
donde pongo los ojos.
En cada sitio del café
que nos vio crecer.
En cada cigarro
bien habido.
Porque cuando tomo tu mano
casi por accidente sé que no lo es.
Porque cada vez que nuestras
miradas se pierden yo sé
que se encontraron.
Porque es eso, nunca nos perdemos
sino que solo nos encontramos.
Déjame enseñarte cómo hacerlo
y déjame aprender de ti también.
Ay, vida mía, tanto que nos falta
por vivir(nos). Tanto.
Tanto que duelen las resacadas
de una noche olvidada,
de un abrazo que fue
una bandera en el
horizonte.
Abramos las alas, pajarito mío
que el miedo solo existe en tu mente.
Que no existen platos rotos
y que los navíos no le temen
al naufragio.
Permíteme sanar aquella herida
que te aleja de mi
y déjame ser el viento
que se enreda en tu cabello.
y déjame ser el viento
que se enreda en tu cabello.
cada vez que te leo,siento una leve sonrisa en la cara y me pregunto quién será esa terrible mujer.
ResponderEliminar(así de patúa)